24 noviembre 2011

 

Luchando contra la resignación con Frank Kronenberg: una experiencia "ocupasionante"

Hace pocas semanas Jaume Funes se preguntaba en su editorial para una revista si los profesionales nos estábamos convirtiendo, o nos hemos convertido, en “proveedores de argumentos para la resignación”. Esa reflexión nos hacía pensar sobre el papel que desempeñamos los terapeutas ocupacionales, sobre nuestra implicación, nuestro compromiso con lo que ocurre a nuestro alrededor, con lo que les ocurre a las mujeres y los hombres con los que trabajamos, con los que desempeñamos nuestra labor en un contexto cada vez más cambiante, confuso, precario. O como diría Bauman, en un mundo cada vez más líquido.

Tal vez para no resignarnos, ni para dar argumentos para la resignación, hemos contado esta semana con la presencia de Frank Kronenberg. Primero en las I Jornadas Madrileñas de Terapia Ocupacional que trataban de abordar “La dimensión social y política de la terapia ocupacional” organizadas por APTOCAM y luego en el seminario realizado en Cáceres “Doing well together: Bailando al ritmo de la música de las posibilidades” organizado por el COPTOEX.

Kronenberg insiste en que su hogar conceptual es la “ocupación humana” que define como “el otro pan de cada día”, y que su pasión tiene más que ver con la idea de la terapia ocupacional que con la profesión misma; algo que puede remover en sus asientos a quien le escucha, sobre todo en contextos como el nuestro, en los que se entrecruza una sensación colectiva de crisis identitaria y un corporativismo quizá desmedido o mal interpretado. Nuestro gran aporte es la idea de la profesión, y no la profesión misma… la música y no el instrumento con el que es tocada, ejemplificaba referenciando al violinista Isaac Stern.  Una idea que se basa y trata de traer al frente los siguientes principios: la dignidad humana y el bienestar, el potencial humano, la pluralidad y la diversidad humana, la capacidad de iniciativa y acción deliberada de los individuos, la construcción activa de la condición de seres ocupacionales y la búsqueda del significado y el propósito.

Reivindica la construcción de otras terapias ocupacionales basadas en discursos y prácticas emergentes. Para ello recupera el concepto de “epistemologías del sur” del sociólogo brasileño Boaventura de Sousa Santos por el que se esgrime la necesidad del reconocimiento de la diversidad epistemológica del mundo como un paso en firme en la construcción de la justicia ocupacional, ese “Doing well together” que daba título al seminario y que nosotros podríamos traducir como “Hacer bien juntos” o como “Construir colectivamente el bien común”. Tal vez no haya una expresión en castellano que pueda mostrar los matices que la expresión tiene en su lengua original.

Las epistemologías del sur frente al pensamiento hegemónico en terapia ocupacional con el objeto de establecer un reconocimiento genuino de la multiplicidad de prácticas y experiencias sociales del mundo. Como apunta el brasileño esta perspectiva “confronta la monocultura de la ciencia moderna con la ecología de los saberes”.

Esa  yuxtaposición de racionalidades (propuesta deliberada de Kronenberg para evitar la “suplantación” de un discurso por otro) presenta una serie de elementos emergentes frente a los discursos y prácticas dominantes en la disciplina:
Dominantes
Emergentes
Terapia ocupacional como monocultura
Terapias ocupacionales como pluralidad
Occidental – Judeo cristiano
“Epistemologías del Sur”
Apolítico
Político
Modelo biomédico
“Healing” de relaciones
Tratamiento terapéutico
Determinantes sociales de la salud
Empírico (PBE)
Múltiples sistemas de generar conocimientos y saberes
Individualista (“Doing well”)
Colectiva [“Doing well together”]
Institucional
Promoción de la Salud – Rehabilitación Basada en la Comunidad
Mercado neoliberal atención de salud
Emprendimientos sociales

Frente a las práctica basada en la evidencia propuesta desde las instituciones que respiran el oxígeno del sistema neoliberal, el movimiento de los “Terapeutas Ocupacionales sin Fronteras” propone que la Terapia Ocupacional es esencialmente el conjunto de una "Practica-Basada en las Posibilidades", lo que genera la “Evidencia-Basada en la Práctica”, y complementa la "Práctica-Basada en la Evidencia".

Hay dos conceptos que merece la pena recordar. Por un lado el de “ocupación colectiva”, que definir como “Ocupaciones que son llevadas a cabo por grupos, comunidades y/o poblaciones en situaciones cotidianas, y que pueden reflejar una necesidad de pertenencia, una intención colectiva hacia la cohesión o la disfunción social y/o la promoción o la evitación de un bien común”.

Por otro lado, el de “conciencia ocupacional” acuñado por Ramugondo en 2009 que se refiere a la  “toma de conciencia continua acerca de la existencia de dinámicas hegemónicas, la apreciación del papel de las ocupaciones de la vida diaria, individuales y colectivas en la perpetuación de dichas prácticas hegemónicas, y una evaluación de sus consecuencias resultantes para el bienestar de individuos y el colectivo".

Y uno más que quedó en la reflexión fruto de la última pregunta de Kronenberg compartió con l@s asistentes: “¿Son las ocupaciones humanas necesariamente humanizantes?”. Un giro lingüístico sorprendentemente sencillo para venir a poner voz a una preocupación latente respecto al potencial de la ocupación humana como herramienta para la humanización o la deshumanización de los individuos y las sociedades.
 
Frank Kronenberg juega con la magia, con la capacidad de transmitir, la capacidad para articular, para entrecruzar las historias y los proyectos ocupacionales, él y quienes le acompañan más de cerca (Elelwani, Masana e Isha) son la viva imagen del compromiso con un proyecto vital para la transformación social realmente esperanzador, ilusionante e inspirador. Muchos, estamos seguros, no olvidaremos en mucho tiempo lo vivido, lo sentido en Cáceres el pasado sábado. En pocas actividades formativas los participantes le piden al docente que no deje de hablar, que siga contando, que mantenga la magia un poquito más.

Ahora queda en nuestras manos dar continuidad y seguir construyendo, descentrarnos del fenómeno vivido, y repensarnos para avanzar sobre la experiencia compartida. Desde estas líneas abogamos ahora por la ocupación, (colectiva como no podía ser de otro modo) que nos lleve a conocer vuestras sensaciones a lo largo de estos días: ¿qué os lleváis en la mochila de éste seminario? ¿Cuál es vuestro análisis? ¿Qué impacto tendrá en vuestra práctica?... Esperamos de verdad todos y cada uno de vuestros comentarios.  

Esta es nuestra invitación al baile, al son de la música de “Latinoamérica”,  la canción de Calle 13 con la que Kronenberg decidió cerrar el seminario, y que nos abre un interesante camino de posibilidades:

Vamos caminado, aquí se respira lucha.
Vamos caminando, yo canto porque se escucha.
Vamos caminando, aquí estamos de pie.



Pablo A. Cantero y Dani Emeric

Tu comentarios:
Y si un día vas a una charla de un señor por que el libro que escribió te llamó más de lo normal la atención, y resulta que sin quererlo le pone voz y nombre a los sentimientos, impotencias y reconduce todo ello a ciertas reflexiones que en su día ya te hiciste?? Y si en esas charlas se dejan a un lado los cerrojos que bloqueaban tus ideas, tus propuestas y se abren las puertas a perspectivas más acordes con ellas?? Y si te das cuenta que no estabas tan confundida y que aquello por lo que decidiste ser terapeuta sí tiene coherencia dentro de la profesión?? Un día normalmente no da para mucho, pero aún sigo ordenando tanta "música" dentro de mi... y creo que esto va para largo... De nuevo muchas gracias
 
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